Ir al contenido principal

Interludio II

 

Interludio II:



“Para Elphin soy el primer bardo en jefe.

Mi país original es la región de las estrellas del verano;

Idno y Heinin me llaman Merddin,

Pero más tarde los reyes han de llamarme Taliesin.

Estuve con mi Señor en la más alta esfera,

Caí con Lucifer en las profundidades del infierno.

He llevado un pendón ante Alejandro;

Sé los nombres de las estrellas de norte a sur;

He estado en la galaxia en el trono del Distribuidor;

Estuve en Canaán cuando Absalón fue muerto;

Llevé el Espíritu Divino al nivel del valle de Hebrón;

Estuve en la corte de Don antes de que naciera Gwdion.

Fui instructor de Eli y de Enoc;

Me dio alas el genio del espléndido báculo;

He sido locuaz desde antes de que me fuera dado el don de la palabra;

Estuve en el lugar de la Crucifixión del Misericordioso Hijo de Dios;

He sido tres veces aprisionado en la prisión de Arianrod;

He sido jefe máximo de los trabajos de la torre de Nemrod:

Soy un milagro cuyo origen no se conoce.

He estado en Asia en el Arca con Noé,

He visto la destrucción de Sodoma y Gomorra;

Estuve en la India cuando Roma fue construida,

Y ahora vengo aquí, a las ruinas de Troya.

Estuve con mi Señor en el pesebre del asno;

Conforté a Moisés a través de las aguas del Jordán;

He estado en el firmamento con María Magdalena;

Obtuve la musa del caldero de Caridwen;

He sido el bardo del arpa de Lleon de Lochlin.

He estado en la Colina Blanca, en la corte de Cynvelyn,

Estuve por un día y un año en cepo y grilletes,

He sufrido hambre por el Hijo de la Virgen,

Me he nutrido en la tierra de la Deidad,

He sido el maestro de todas las inteligencias,

Soy capaz de instruir al universo entero.

Estaré sobre el rostro de la tierra hasta el día del juicio

Y no se sabe si mi cuerpo es de carne o de pescado.

Luego, estuve durante nueve meses

En el vientre de la bruja Caridwen;

Originalmente fui el pequeño Gwion,

Y ahora soy Taliesin”.

                                                  El héroe de las mil caras, Joseph  Campbell                               

                  

 

¿No sé cómo lo ves?

Está todo al revés.

Me siento un poco viejo,

me caigo del espejo.

Gracias por el consejo,

pero me estoy yendo.

Y no te pregunte.

¿Cómo te llamas?

¿Qué ha sido de tu vida?

¿Tenes ahí pastillas?

¿Temes en la noche?

No quiero salir a ningún lado con sus reglas del afuera,

no me insistas, no me fuerces

a atravesar esa puerta.

Estas cuatro paredes ahora son mi universo y dilato el tiempo al viajar.

La militancy es un privilege,

We must never be a punk.

We must never be a punk.

Herramientas de resistencia; la

paciencia al ver el mar.

Entre tantas promesas que se han roto,

una más que no causa alboroto,

no causa conmoción.

No confío en la luz, oculta demasiado.

El velo que nos separa de la muerte, la roca que tapa la tumba,

y el mundo una llama a punto de extinguirse.

El gran reseteo, el gran remplazo, la gran estupidez,

la gran depresión, la gran represión, la gran guerra, 

el gran fracaso, el gran frascazo, 

el gran saque, el gran mareo,

y la tremenda resaca.

No causa conmoción,

al menos no como este palo en tu cabeza,

esta bota en tu pecho, o los electrodos en los huevos.

En el piso de la camioneta policial, amarrocado juegan con una pistola en tu cabeza diciéndote ¿acaso te creíste lo de la democracia?

Esto no causa conmoción, no lo veras en las noticias de hoy.





Les invisibles, 2012, Sébastien Lifshitz.



Run Lola Run, 1998, Tom Tykwer.




Constantine: City of Demons, 2018.


The spine of night, 2021, Morgan Galen King, Philip Gelatt.





Constantine: City of Demons, 2018.


Mad God, 2021, Phil Tippett.

The spine of night, 2021, Morgan Galen King, Philip Gelatt.

Mad God, 2021, Phil Tippett.


The Killers, 1946, Robert Siodmak.


Run Lola Run, 1998, Tom Tykwer.

The spine of night, 2021, Morgan Galen King, Philip Gelatt.


Constantine: City of Demons, 2018.









Comentarios

Entradas más populares de este blog

Collage VIII

  Collage VIII   -Alusivo lascivo-:   Viaje exterior hacía uno mismo. Muéstrame tu metáfora impura y hazme tuyo con palabras. Macabras. Vivo en tu vagina parlante. Duermo entre tus pliegues. Fricciones internas generan calor. Nos devoramos como lobos salvajes. Charquitos de sangre por el piso. Voy por ti como una niebla verde.   Experto en tu juego me voy convirtiendo en creyente de vos. Cruzando el umbral reina el deseo. Pulsión de destrucción. Dormir con la muerte. Despertar con la vida. Mientras la retina no retiene la rutina. Un recto y una línea. En la mente resuena: "El silencio es la mentira alternativa".   En una calle de Montevideo pasada la medianoche. Recostado en un árbol. Los autos pasan sin cesar. Medio ebrio en una parada le doy patadas a la nada. Las luces de los coches estallan en colores distorsionados. Rostros fragmentados que despiertan a tu lado. Recostado a un árbol, mas...

No te puedo escuchar

No te puedo escuchar: Cuando entenderemos que las palabras no significan nada, que las palabras no significan nada.  ¡Nada! Símbolos vacíos de nuestro fastidio. El momento más oscuro. La noche más negra. O el grueso bello de tu pubis esbelto. O seras un demonio que habita en mi mente. Con el cual discuto diariamente. Los caídos algún día se levantaran a luchar para salvar a los vivos. Se despejaran los gruesos nubarrones. Exiliados del tiempo y sin destino. Eléctricos y distorsionados. Contundentes, rotos y desprolijos. Convertidos en elegantes cadáveres. Con miedo a la vida y terror a la muerte. Abatidos disonantes. Craneotomías constantes. No podremos ocultarnos en la oscuridad. Ya no… No hay abrigo en el negro manto. Tratas de gritar, no voy a escuchar. No te puedo escuchar. En el vacío. No te puedo escuchar. En medio del pánico. No te puedo escuchar. Mientras este temblando. No te puedo escuchar. Paraliz...

Nubarrón

  Nubarrón Pena, profunda tristeza, hondo pesar y pensar. La cabeza te camina sola. Llegó el negro nubarrón. La sinrazón abruma, la falsedad asquea. La manipulada, ahora manipuladora, urdiendo la traición tras un montaje, una obra, un complot, una mera actuación; tus intrigas.   Pena, profunda tristeza, hondo pesar, y pensar que mi piel se dio cuenta antes que mi cabeza, me envió signos de irritación y la razón no lo supo traducir, y el corazón seguía obnubilado, embobado, eso que dicen amor. Pensaba que veía la luz al final del túnel pero era una locomotora que te despedaza. Me has mutilado. Y llegó el negro nubarrón.   Me quede en nuestra rutina, El té de la mañana, pan con margarina, sacar al gato, pero sin vos. Continúe con la rutina me quede en la neblina, en otra dimensión. Yo me quede con él, él con un colibrí, pero sin vos. Una cola rota marca de memoria de la decepción, De una frustración, un estigma de vos. Me quede ...

Lectores