Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de 2026

Viernes sin fainá

  Viernes sin fainá Te fuiste, quedaron tus cosas. Cosas pendientes. Se ve que todas las pestes se encarnan en mí. Escapar, salir corriendo del infectado. Me dejaste esperando y preocupado por el gato. Entre tanto... Meditar y meditar, levitar, evitar. Hago lo que sé hacer, ¿y vos? ¿Cómo sos? ¿Realmente lo sabés? Lo que dejaste atrás. Y llegó ese viernes sin fainá.   Antes, comer era un ritual de hogar. Ahora, un trámite biológico. Ilógico cómo se dio todo. ¿O no? Qué sé yo, qué poco supe yo. No vi la mascarada. Cansado de una batalla tras otra, solo queda renunciar. Apagar. Desenchufar el respirador mecánico. Eutanasia, una ganancia para el mundo. Una carga menos. Un engendro menos. Menos mal.   Y sí, voy a aflojar ahora, podrido del discurso de nunca bajar los brazos... La productividad neoliberal nos empapó hasta el alma, nos hizo perder la calma. Ausencia de luz, estoy en negro. En silencio eterno y sin futuro ni esperanza me quedo. Sin viernes y sin fainá.   Olv...

Nubarrón

  Nubarrón Pena, profunda tristeza, hondo pesar y pensar. La cabeza te camina sola. Llegó el negro nubarrón. La sinrazón abruma, la falsedad asquea. La manipulada, ahora manipuladora, urdiendo la traición tras un montaje, una obra, un complot, una mera actuación; tus intrigas.   Pena, profunda tristeza, hondo pesar, y pensar que mi piel se dio cuenta antes que mi cabeza, me envió signos de irritación y la razón no lo supo traducir, y el corazón seguía obnubilado, embobado, eso que dicen amor. Pensaba que veía la luz al final del túnel pero era una locomotora que te despedaza. Me has mutilado. Y llegó el negro nubarrón.   Me quede en nuestra rutina, El té de la mañana, pan con margarina, sacar al gato, pero sin vos. Continúe con la rutina me quede en la neblina, en otra dimensión. Yo me quede con él, él con un colibrí, pero sin vos. Una cola rota marca de memoria de la decepción, De una frustración, un estigma de vos. Me quede ...

Lectores