Numeral marciano:
La historia de la bolsa en el viento
(otoño en el vertedero)
y el enrole de la flor.
Del viaje no viajado sin adiós.
No me toques las narices muerte en ultratumba.
Rota imagen granulosa porosa así me gusta más a mí,
borrosa en la fosa.
Vivimos las sombras, los escombros servidos a la mesa.
Que pereza pensar en el azar malsano que de repente te abofetea el
corazón.
En bermellón veneno excelso, tu sexo abierto de par en par; doble
penetración al alma.
Mucho calor para la angustia, azorado al espiedo uno se queda estático
en movimiento perpetuo.
El sin sabor de no tener el regocijo de la certeza de estar solo, comer
solo, morir solo.
La vaguedad del tiempo la añoranza de la juventud, el abrupto socavón,
el estrepito del momento.
Te soñé así inyectada en mi alma.
No habrá dolor en marte.
No habrá dolor mi amor.
Un mundo de dos bajo la lluvia acida,
un terruño pa acurrucarse en el invierno nuclear que se avecina.
Numeral marciano futuro rubí y lava entre tus piernas, magma en las
esferas areolas.
Mariguano y ebrio de tu humedad.
Sabroso retrogusto en óbito del olvido delirio entre tus tetas (donde…
me dejaras dormir al amanecer…).
Segmentos de recta.
La pasión porosa brumosa de los amantes leprosos que se frotan entre sí hasta
desintegrar su piel.
Marcar, numeral marciano para llamar y que comencemos a viajar el viaje
de eros y fuego, muerte y dolor, oscura pasión.
Kamikaze Hearts, 1986, Juliet Bashore.














Comentarios
Publicar un comentario