Ir al contenido principal

Collage VIII

 Collage VIII   -Alusivo lascivo-:

 

Viaje exterior hacía uno mismo.

Muéstrame tu metáfora impura

y hazme tuyo con palabras.

Macabras.

Vivo en tu vagina parlante.

Duermo entre tus pliegues.

Fricciones internas generan calor.

Nos devoramos como lobos salvajes.

Charquitos de sangre por el piso.

Voy por ti como una niebla verde.

 

Experto en tu juego

me voy convirtiendo en creyente de vos.

Cruzando el umbral reina el deseo.

Pulsión de destrucción.

Dormir con la muerte.

Despertar con la vida.

Mientras la retina no retiene la rutina.

Un recto y una línea.

En la mente resuena:

"El silencio es la mentira alternativa".

 

En una calle de Montevideo

pasada la medianoche.

Recostado en un árbol.

Los autos pasan sin cesar.

Medio ebrio en una parada

le doy patadas a la nada.

Las luces de los coches estallan

en colores distorsionados.

Rostros fragmentados que despiertan a tu lado.

Recostado a un árbol, masticando un tabaco.

En una parada esperando al bondi.

Tuve una epifanía.

*Game Over –en neón azul-

(Pasan más ómnibus del padoc que bondis pa’ mí

barrio)

 

Y yo no tengo la culpa si ese clona se cayó en mi vaso.

Venga dame un abrazo.

Celebremos nuestro fracaso.

Y yo no tengo la culpa si ese cemento se cayó en la bolsa.

Entre placer y verdad habita tu mentira.

La venus sonriente se mira al espejo.

Mi reflejo no refleja la verdad.

¿Cómo representar lo que no quiere ser representado?

 

Otra vez los pies fríos en verano,

otra vez congelados.

En el freezer los espárragos resquebrajados.

Helados que queman.

Otra vez los pies fríos en verano.

 

Consciencias deseantes.

Disientes disidentes desolados.

Símbolos de agravio.

Hermenéutica de la distorsión,

de la decepción,

de la sensación.

Desde antes se venían matando.

Vida a vida reencontrando.

Pinceladas vaporosas de lujuria.

En las baldosas charquitos de flujo.

Cachetes viscosos (hace bien pa’ la piel).

 

Temblores confusos.

Convulsos los pulsos.

Pinceladas vaporosas de lujuria.

Variopintas carcajadas depresivas.

Píldoras soviéticas te secan el amor.

-Is a sad and a beautiful world-

La quietud activa.

El movimiento en reposo.

Fuimos un esbozo de nosotros.

Un gesto, un gozo, una queja.

Un alarido, un sollozo.

Te encierran tras una reja.

Y te ablandan a patadas.

Pensé que no volvería a pasar,

los pitufos y yo un cuento recurrente.

¿Eso era lo que querías?

-You lose you learn-






Comentarios

Entradas más populares de este blog

No te puedo escuchar

No te puedo escuchar: Cuando entenderemos que las palabras no significan nada, que las palabras no significan nada.  ¡Nada! Símbolos vacíos de nuestro fastidio. El momento más oscuro. La noche más negra. O el grueso bello de tu pubis esbelto. O seras un demonio que habita en mi mente. Con el cual discuto diariamente. Los caídos algún día se levantaran a luchar para salvar a los vivos. Se despejaran los gruesos nubarrones. Exiliados del tiempo y sin destino. Eléctricos y distorsionados. Contundentes, rotos y desprolijos. Convertidos en elegantes cadáveres. Con miedo a la vida y terror a la muerte. Abatidos disonantes. Craneotomías constantes. No podremos ocultarnos en la oscuridad. Ya no… No hay abrigo en el negro manto. Tratas de gritar, no voy a escuchar. No te puedo escuchar. En el vacío. No te puedo escuchar. En medio del pánico. No te puedo escuchar. Mientras este temblando. No te puedo escuchar. Paraliz...

Nubarrón

  Nubarrón Pena, profunda tristeza, hondo pesar y pensar. La cabeza te camina sola. Llegó el negro nubarrón. La sinrazón abruma, la falsedad asquea. La manipulada, ahora manipuladora, urdiendo la traición tras un montaje, una obra, un complot, una mera actuación; tus intrigas.   Pena, profunda tristeza, hondo pesar, y pensar que mi piel se dio cuenta antes que mi cabeza, me envió signos de irritación y la razón no lo supo traducir, y el corazón seguía obnubilado, embobado, eso que dicen amor. Pensaba que veía la luz al final del túnel pero era una locomotora que te despedaza. Me has mutilado. Y llegó el negro nubarrón.   Me quede en nuestra rutina, El té de la mañana, pan con margarina, sacar al gato, pero sin vos. Continúe con la rutina me quede en la neblina, en otra dimensión. Yo me quede con él, él con un colibrí, pero sin vos. Una cola rota marca de memoria de la decepción, De una frustración, un estigma de vos. Me quede ...

Lectores