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Bajo el árbol aquel

 Bajo el árbol aquel:



“Aristóteles había dejado escrito que “todos los hombres verdaderamente sobresalientes, ya sea que se hayan distinguido en la filosofía, en la política, en la poesía o en las artes, son melancólicos”. La melancolía es un grado, pues: “Malencolia significa ingegno” (“Melancolía significa genialidad”)

 

Aire denso, atmosfera pesada

dentro de mi mente.

Años perdidos.

Necesitamos calmarnos.

Corremos hacia ningún lado.

Parados en cabezas de alfileres estamos.

Y el aire es denso, aire espeso.

No hay vuelta atrás.

No me veas a mí.

Te equivocas.

Buceando en la atmosfera pesada.

No rendirnos, redimirnos.

Aire denso.

Aire espeso.                                  

Y lo que tienes

es lo que haces.

Aunque por dentro te deshaces.

En el cementerio de los cigarrillos inconclusos.

Enterrado el recuerdo está.

Afuera el clima esta re feo,

re frio, re gris, tan Montevideo

que me recuerda a ti.

El viento espira enajenado

contra la débil copa del árbol.

Que se tuerce pero no se quiebra.

Resistiendo las inclemencias,

esa es su naturaleza.

Y el aire se torna denso.

Envolviendo los cuerpos huecos.

Ahogando risas y sueños.

Como cenizas que se desvanecen.

Como el humo que se vá.

Y no volverá.

Hasta que griten los mudos.

Hasta que cayen los charlatanes.

Hasta que se alumbre la noche.

Hasta que llegues en la tarde,

a las  cinco de la tarde.

Ahí te esperare,

bajo el árbol aquel.



                                                                                Nomadland -2020-, Chloé Zhao.

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